miércoles, 28 de septiembre de 2011

"Chávez está perfecto" aseguró Timerman


En su cuenta de Twitter, el Canciller Héctor Timerman escribió: "Me avisa un asesor d Chavez: Está perfecto. Recién salimos de 6 horas de trabajo con él, y somos nosotros los que necesitamos un hospital".

En las últimas horas circulaban versiones sobre la salud del Presidente de Venezuela, en las que afirmaban que Chávez había sido internado de emergencia. 
El tuit del Canciller nos trajo tranquilidad.
Fuerza Comandante!!!

sábado, 24 de septiembre de 2011

Papelón de La Nazión... y van...


Me digo y me desdigo, todo en un mismo portal.

En su edición de hoy, La Nazión publicó la nota de opinión de Hugo Alconada Mon, "Evalúan las Madres cerrar la fundación por el escándalo", en donde aseguraba que "voceros de la organización", obviamente nunca identificados, aseguraban al diario de los Mitre, el inminente cierre de la Fundación de las Madres, afirmando que "el eventual cierre de la fundación completaría el proceso de depuración que comenzó con la creación del fideicomiso", entre otros barasabas más.
En su portal, el mismo diario, pegadita a la nota de opinión mencionada (como puede observarse en la captura de pantalla que ilustra este comentario) publican un comunicado donde las propias Madres desmienten a su opinólogo, demostrando una vez más lo inconfiables que son las siempre anónimas fuentes que citan.
Al rato, Don Alconada Mon, con "una impotencia indecible" (sic) sale a aclarar porqué escribió lo que escribió, aclaración que más que aclarar oscurece. Hugito, cuando tenés que estar aclarando tanto estás en un problema. 
Mala espina, se comió pescado podrido, le salió mal la opereta, son las dudas que surgen, lo que sí queda claro es que los papelones de los medios hegemónicos son cada vez más seguidos y que sus berretas afirmaciones duran lo que dura escribir el comunicado que las desmiente.
Como ejemplo cercano podemos citar la novela de los zapatos, el que ya podemos catalogar como papelón mediático internacional y que tan bien explica como se gestó Diario Registrado en su nota "Paso a paso cómo se armó la operación "Zapatos presidenciales" 



sábado, 20 de agosto de 2011

Atamisqui, Capital Nacional del Kirchnerismo

En las Primarias del pasado 14 de agosto, Cristina se impuso en 23 de las 24 provincias Argentinas. Pero Santiago del Estero fue quien lideró en porcentajes, obteniendo nuestra Presidenta el 80.15%, según el escrutinio provisorio.

Dentro de esa provincia, hay un pueblo llamado Atamisqui, cuyo Intendente es Roberto "Chubica" Brandan, profesor de Filosofía y Pedagogía, y "militante del barrio matancer desde pibito" según cuenta Luis D´elia, en dónde Cristina obtuvo los votos de casi el 95% de su población.
Justamente Luis, en su programa Siete Punto Cero, que se emite todas las mañanas por AM Cooperativa conversó con el Intendente de Atamisqui, y por gentileza de Agustín Auzmendi, integrante del equipo de producción, comparto acá el audio: 



jueves, 4 de agosto de 2011

De rumores y profecías autocumplidas


En un congreso de escritores, al hablar sobre la diferencia entre contar un cuento o escribirlo, García Márquez contó lo que sigue, "Para que vean después cómo cambia cuando lo escriba".

Algo muy grave va a suceder en este pueblo
Cuento contado de Gabriel García Márquez

Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora vieja que tiene dos hijos, uno de 17 y una hija de 14. Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación. Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:
-No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo.

Ellos se ríen de la madre. Dicen que esos son presentimientos de vieja, cosas que pasan. El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:

-Te apuesto un peso a que no la haces.

Todos se ríen. Él se ríe. Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla. Contesta:

-Es cierto, pero me ha quedado la preocupación de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo.

Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mamá o una nieta o en fin, cualquier pariente. Feliz con su peso, dice:

-Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.

-¿Y por qué es un tonto?

-Hombre, porque no pudo hacer una carambola sencillísima estorbado con la idea de que su mamá amaneció hoy con la idea de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.

Entonces le dice su madre:

-No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.

La pariente lo oye y va a comprar carne. Ella le dice al carnicero:

-Véndame una libra de carne -y en el momento que se la están cortando, agrega-: Mejor véndame dos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado.

El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar una libra de carne, le dice:

-Lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas.

Entonces la vieja responde:

-Tengo varios hijos, mire, mejor deme cuatro libras.

Se lleva las cuatro libras; y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata otra vaca, se vende toda y se va esparciendo el rumor. Llega el momento en que todo el mundo, en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto, a las dos de la tarde, hace calor como siempre. Alguien dice:

-¿Se ha dado cuenta del calor que está haciendo?

-¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!

(Tanto calor que es pueblo donde los músicos tenían instrumentos remendados con brea y tocaban siempre a la sombra porque si tocaban al sol se les caían a pedazos.)

-Sin embargo -dice uno-, a esta hora nunca ha hecho tanto calor.

-Pero a las dos de la tarde es cuando hay más calor.

-Sí, pero no tanto calor como ahora.

Al pueblo desierto, a la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:

-Hay un pajarito en la plaza.

Y viene todo el mundo, espantado, a ver el pajarito.

-Pero señores, siempre ha habido pajaritos que bajan.

-Sí, pero nunca a esta hora.

Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.

-Yo sí soy muy macho -grita uno-. Yo me voy.

Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde está el pobre pueblo viéndolo. Hasta el momento en que dicen:

-Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos.

Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.

Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:

-Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa -y entonces la incendia y otros incendian también sus casas.

Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, clamando:

-Yo dije que algo muy grave iba a pasar, y me dijeron que estaba loca.

domingo, 26 de junio de 2011

Cristina y una apuesta a más

               
Por Eduardo Blaustein / Miradas al Sur

La elección de nombres propios hecha por la Presidenta refleja su idea de hacer de “puente entre generaciones” y de renovar incluso el mapa mismo del kirchnerismo.


Fue tal como viene sucediendo desde hace por lo menos un año: contra la centrifugación y dispersión de las fuerzas opositoras, Cristina Fernández impuso la centralidad de su figura en la galaxia del kirchnerismo, no sólo decidiendo quién será su compañero de fórmula sino también el del gobernador Daniel Scioli que, en buenos términos, defendió su espacio hasta donde pudo. De la ancha lista de vicepresidenciables a su disposición, la Presidenta apostó. Y anunció de excelente humor, haciendo un chiste detrás de otro, a Amado Boudou.
Antes de tirar el nombre, y como quien sabe y gusta de crear suspenso, Cristina dijo que tras la experiencia Cobos la figura del vicepresidente adquirió “una dimensión y un volumen” distinto; que se necesita el atributo de un tipo de “lealtad” no hacia la persona sino “hacia la presidencia”, lealtad entendida como “identificación con el proyecto”, con lo institucional. Lealtad intepretable también como “valentía”. El nombre de Boudou fue asomando cuando Cristina rescató grandes momentos de la gestión kirchnerista: la reestructuración de la deuda, la reestatización de las Afjp. Y cuando finalmente anunció que “el hombre que me va a acompañar es el ministro de Economía”, hubo una suerte de Momento Oscar, con caras de sorpresa, otras enrojecidas (comenzando por la de Boudou), abrazos, emociones.
La Presidenta fue particularmente eficaz en su discurso cuando comparó la posibilidad de que un ministro de Economía figure en una fórmula contra el recuerdo de aquellos superministros “que anunciaban planes de ajuste por cadena nacional”. También destacó como positivo el hecho de que un conocedor del “modelo” y de la economía presida el Senado.

Más allá de Boudou. Amén de la designación del vice, Cristina encaminó el armado de fórmulas y listas de acuerdo a lo que ella misma se propuso en su anterior discurso, convertirse en un “puente de generaciones”. ¿Quiénes representan aún con matices esa idea? Cada nombre es una historia, pero puede incluirse a los dos vices: Boudou y Mariotto. También a quienes pueblan las listas de Capital y Provincia: Facundo Moyano, Juan Cabandié, Andrés Larroque, Wado de Pedro, y otros referentes de La Cámpora. De otros nombres elegidos, en algunos casos no importa la edad sino la cuota de novedad y revitalización que aportaron al nuevo tiempo cristinista abierto tras la crisis por la 125. Sobresalen en una lista posible Julián Domínguez, de nuevo Boudou o el mismo Mariotto, aún cuando ninguno resulta determinante a la hora de aportar más votos a la fórmula. El nombre de Roberto Felletti, ligado hace muchos años a un instituto de investigaciones de la CTA y luego funcionario del gobierno de Aníbal Ibarra, fue una sorpresa importante y refuerza (dada la salida futura de Boudou) la pregunta acerca de cómo se construirá el próximo ministerio de Economía.

Pum para arriba. Figura siempre sonriente de rápido ascenso en los últimos dos años, al elegido por la Presidenta se le atribuye un papel importante en la implementación de la Asignación Universal por Hijo, mientras que siguió muy de cerca –desde su puesto al frente de la Anses– la reestatización de los fondos de jubilación. Como ministro de Economía (asumió el 8 de julio de 2009), Amado Boudou fue quien cerró exitosamente la segunda fase del canje de la deuda externa y encaró una negociación aún más dura con el Club de París, todavía abierta. Defendió con vehemencia el pago de deuda con reservas tras el fugaz escandalo que intentó generar Martín Redrado antes de salir del Banco Central.
Nacido en Mar del Plata en 1963 y licenciado en la universidad de esa ciudad, Boudou obtuvo una maestría en el Centro de Estudios Macroeconómicos de Argentina (CEMA) y fue simpatizante de la Ucedé. Pasó por cargos menores en el Partido de la Costa y otras localidades vecinas; por sucesivos puestos en la Anses, desde cuya titularidad pasó a suceder al ex ministro Carlos Fernández. Sus logros de gestión, más la cercanía con la Presidenta le permitieron presentarse como precandidato a jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, pero no para que Cristina se decidiera por él en esa apuesta.
El progresivo paso a un mínimo piso de celebridad del hoy ministro se fue dando a medida que se discutió, implementó y luego defendió el uso de los fondos de las AFJP. Así por ejemplo, en mayo de 2009, Boudou sostenía vehemente en el Congreso que las administradoras privadas “provocaron un mayor endeudamiento” del país y que nunca cumplieron con las inversiones previstas, a pesar de los fondos que recibieron del Estado. También sostuvo aquel día que “las Afjp no pudieron, no quisieron o no supieron invertir en la economía real, y proyectos había. Les resultó más cómodo hacer inversiones financieras”.

En Olivos. “Peronismo, cultura y derechos humanos”, definió uno de los presentes en Olivos, analizando en una ojeada la composición de los asistentes, algo más de 200 invitados. Además de funcionarios, legisladores, gobernadores, se destacó la presencia en primera fila de los jóvenes de La Cámpora junto a Madres, Abuelas y otros referentes de los organismos de derechos humanos. Y pese a la amplificación mediática de los ruidos registrados por la incorporación de gremialistas a las listas, no faltaron figuras como Hugo Moyano, Julio Piumatto y Omar Viviani.
Scioli-Mariotto. Para esa hora previa a la aparición de Cristina ya circulaba por las señales noticiosas de la tele la foto del gobernador Scioli (sonriendo) con su flamante compañero de fórmula. El nombre de Gabriel Mariotto es parte importante del imaginario del ciclo cristinista. Se lo conoce largamente como director de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual e impulsor de la ley de Servicios de Comunicación. Pero habrá que recordar que su militancia en ese terreno viene de muy lejos, de los '80, cuando era el típico egresado que apostaba a lo que entonces se llamaban radios alternativas o “truchas” (de hecho armó una en el fondo de su casa). Fue también docente, periodista, cineasta, decano de la Facultad de Ciencias Sociales de Lomas de Zamora. Más de una vez, en tiempos recientes homenajeó a los docentes que lo formaron, incluidos progres no peronistas. El componente peronista de Mariotto tiene que ver con el ímpetu con que construye y ejecuta políticas, y con su cercanía al duhaldismo en tiempos lejanos de Lomas de Zamora.
Renovación y ruidos. ¿Que del armado final quedan ruidos? Seguro, y es que en la conformación de las listas hay una regla inexorable: la oferta de postulantes supera prodigiosamente a la demanda o la posibilidad matemática de las inclusiones. Nunca hay cierres con final feliz universal mucho menos cuando se trata de dar espacio a la diversidad de corrientes, orígenes, generaciones y figuras que tienen o creen tener peso propio. En la lista a legisladores bonaerenses, por ejemplo, hubo un primer acuerdo que dio al sabbatellismo tres lugares expectantes. Pero antes había que responder a la necesidad de darle espacios al sciolismo, al kirchnerismo llamado puro y a sus jóvenes, a los candidatos de origen gremial, cuya participación final fue menor a la que esperaban.